20/7/08

A vueltas con los clásicos

Leo un artículo del Roma c’è (una especie de Guía del ocio italiana) que recomienda libros para el verano, en el cual defiende que aunque las vacaciones largas son cada vez menos frecuentes, siempre es cuando tenemos más tiempo para actividades que el resto del año quedan arrumbadas por culpa de las obligaciones cotidianas. Una de ellas es la lectura –aunque en nuestro grupo eso no sea así-, pero el autor del artículo, un tal Carlo Carabba, da como solución a la imposibilidad de elección ante la plétora de opciones que ofrece cualquier librería una vía que seguro será de vuestro agrado: refugiarse en los clásicos. También él se pregunta por lo que significa clásico, y acude al inevitable Italo Calvino y a las pautas que da en Por qué leer a los clásicos, pero añade una afirmación que creo muy sensata: sea por lo que sea, los clásicos son vistos con una cierta desconfianza por parte de un gran sector de la población como algo negativo, ya que se leen muchas veces por obligación y no por placer, cuando muchas veces son mucho más entretenidos que la mayoría de las novedades editoriales. Así, sigue este autor, hablar de clásicos rusos genera una inmediata respuesta de rechazo cuando no de pavor, pero recomienda que se empiece por algunos de las grandes obras menores (valga el oxímoron) como El jugador de Dostoievski o la Sonata a Kreutzer de Tolstoi como paso previo: pocos lectores sensibles dejarán de sentir la grandeza de estos autores y será el primer paso para las obras maestras de más largo recorrido. Lo mismo apunta con los clásicos italianos (Svevo, Pirandello), ya que abre la puerta a obras menores que pueden provocar una grata lectura: Los indiferentes de Moravia (no sé por qué, Moravia a mí también me parece un autor muy propio para el verano, tal vez por el calorcillo erótico que emanan obras suyas como La Romana o El hombre que mira), o las obras menos pretenciosas intelectualmente de Italo Calvino, verdaderamente divertidas (especialmente El caballero inexistente). Esta es la nómina que propone, incluyendo también un contemporáneo americano, clásico en vida: Underworld (Submundo), de Don deLillo.
Tan sensato artículo en una revista de divulgación y entretenimiento, abogando por la lectura de los clásicos, y con una selección tan mínima como bien traída, he creído oportuno compartirlo en este espacio. Todas las recomendaciones, especialmente las buenas, hay que tenerlas en cuenta…

16/7/08

Decíamos ayer...

Miríadas de novedades han pasado en estos días que he dejado reposar el blog mientras despejaba la mente y me iba al solecillo romano (simplemente maravilloso), pero no os preocupéis, que a partir de ahora seguiremos revisándolas: al fin y al cabo, no se prevén grandes bombazos editoriales durante el periodo estival. Sí que quería retomar el hilo aludiendo a algunas nuevas apariciones, esperando que también vosotros hayáis desconectado y todo os suene a nuevo.

Es el caso de las nuevas obras completas que ha puesto en marcha la editorial Galaxia Gutenberg-Círculo de Lectores: las de Carmen Martín Gaite. Después de las recientes exhumaciones de inéditos, mucho más acertada parece esta empresa, bajo la batuta de José Carlos Mainer, de la que ya contamos con el primer tomo dedicado a las primeras novelas hasta los años setenta, donde se concentra la mayor parte de las obras que le han concedido su prestigio: Entre visillos, Ritmo Lento, El cuarto de atrás, etc. Un verdadero festival que, anoto ya, puede ser una buena opción para la lectura de clásicos que tanto nos gusta en nuestro selecto club.

José de Almada Negreiros, amigo de Fernando Pessoa y poeta afín a las vanguardias que transitó también el autor del Libro del desasosiego, escribió en los años veinte Nombre de guerra, que ahora edita El Olivo Azul, en la que se cuenta cómo la vida de un hombre atormentado queda patas arriba tras contemplar el cuerpo desnudo de una prostituta, lo que le hace replantarse sus valores vitales. Aquí va un fragmentito:

Pocos minutos después, aquella mesa estaba irreconocible, pues se había extendido y se hallaba rodeada de casi toda la gente habida en la sala. Una muchacha a la guitarra cantaba unos fados especialmente para esa mesa. Otra muchacha estaba descaradamente sentada sobre las piernas de Antunes. En verdad era uno de los mejores asientos para no perderse una palabra del canto. Antunes nunca había estado tan cerca de la gente. Además de esto, estaba demasiado empapado en vino a causa de una frase—receta del experimentado compañero: «¡No estar bebido en medio de borrachos es tan indecente como estar borracho en medio de gente fina!». Con todo, eran tantas las impresiones y todas de primera mano que, por más que hiciese, Antunes no atisbaba la manera de salir de allí o cómo iría a acabar aquello. Por otro lado, en la promesa que don Jorge hiciera al tío no había nada de parecido con aquello. Y esa cabeza experimentada maquinaba algo definitivo al respecto.
Mientras tanto, Antunes recibía la impresión de un incendio, con la sala llena de humo de tabaco.
Ya se habían retirado los músicos. La sala comenzaba a tener el aspecto de un gabinete de negocios a la hora de cerrar. Allá afuera circulaban los primeros coches que despiertan el sol de las ciudades. Pero aquella mesa se hallaba en mitad de la fiesta. A los fados siguieron las anécdotas de la madrugada, que remiten todas a la misma cosa. Las carcajadas eran estruendosas y generales como no podían dejar de serlo.

Uno de esos clásicos recónditos que merece la pena visitar, al igual que el más conocido El difunto Matías Pascal, la novela cumbre de Luigi Pirandello, con el desdoble del personaje en uno de los clásicos indiscutibles del doppelgänger que reedita ahora Nórdica.


Más joyas italianas vienen de la mano de Acantilado, de la que no me cansaré de
decir que es una de las mejores editoriales del panorama actual, tanto por el buen gusto como por el catálogo que van conformando. Y es que es inexcusable poner en los anaqueles de casa la edición en bolsillo (quien no tuviera la edición en la colección original) de esa rareza renacentista que es El sueño de Polifilo de Francesco Colonna, editada primorosamente por Pilar Pedraza. A ello hay que sumar un nuevo título del cómico polaco Sławomir Mřozek, Huida hacia el sur, y una traducción de la gran novela finisecular italiana Los virreyes de Federico de Roberto, decadentista y de un virtuosismo estético arrebatador, a la altura de un Eça de Queiroz o de un Clarín, recientemente llevada al cine en una producción que aún no ha llegado por estos pagos pero muy meritoria.

Largas noches de insomnio han contribuido a procrear la mastodóntica novela de Anne Marie Garat, además de una notable habilidad para intensificar cada vez más la intriga a partir de la historia de una muchacha que a principios del siglo XX y al dictado de un antiguo cuaderno va entrelazando episodios y personajes con un ritmo vivo y creciente. En manos del diablo se titula la obra, excelente propuesta de novela veraniega editada por Belacqva.

Más cerca de nosotros, y con una extensión mucho más comedida, también se mueven los tipos de la imprenta al ritmo de la edición que han hecho los amigos de la editorial Buscarini compilando tres relatos breves de Luis García Montero, Javier Casis y Luis Mª Díez Merino bajo el título Las musas de Rorschach, relatos con un punto común fantástico.

Y no os agobio más en un solo post, dado que ahora volveremos a la carga con fuerzas renovadas, eso sí, al ritmo sosegado de un verano que aún está por delante para ofrecernos mil placeres (incluidos los literarios).

1/6/08

Gracias

Al finalizar nuestro curso, de nuevo debo daros las gracias: primero, por la paciencia que tenéis conmigo, pero sobre todo por hacer de este curso una experiencia extraordinaria de tal modo que más que un club de lectura se convierte en una reunión de amigos. Sin duda, el valor más destacado es -amén de la calidad como lectores y el apasionamiento- la calidad humana de todos y cada uno de los miembros. Por ello, espero, ahora que se acaba el año, enmendar los defectos y encontrar todas las mejoras que hagan que os encontréis a gusto y que así el curso esté a la altura de quienes lo formáis. Aunque en verano seguiremos paseándonos por paisajes virtuales como estos, espero que podamos vernos a la vuelta de las merecidas vacaciones estivales.

Feliz verano para todos.

CIne y libros

De vez en cuando, aunque tenemos un apartado en la barra del blog sobre literatura y cine, es conveniente resaltar algunas de las adaptaciones que vamos a encontrar en la gran pantalla. Es el caso de El edificio Yacobián (Ed. Maeva), una de las novelas que hemos mencionado en varias ocasiones a lo largo del curso, del escritor egipcio Alaa al Aswani. De esta novela comentábamos que era el mayor éxito de la literatura egipcia reciente, y lo que hace es actualizar lo que en su día hizo Naguib Mahfuz en El callejón de los milagros, es decir, retratar las alegrías y miserias de un comunidad de personas en su micromundo. La adaptación al cine está teniendo tan buena acogida como la propia novela, a pesar de que dura dos horas y media.

Del mismo modo, también ha tenido notable repercusión la adaptación de la última novela traducida al castellano de Sandro Veronessi, Caos Calmo (Anagrama). La novela es un complejo e interesante entramado de situaciones sobre el hilo conductor de un individuo que rescata a un mujer de la muerte el mismo día que su propia esposa fallece. Sin embargo, la película ha suscitado cierta controversia en Italia por una escena subida de tono que ha sorprendido por ser protagonizada por el hasta ahora intachable Nanni Moretti (el mismo de la tristísima La habitación del hijo o de la más amena Caro diario). Sin embargo, el resto de la película -es decir, lo interesante al margen de estas veleidades que siempre desvían la atención de lo esencial- promete bastante. El estreno, a mediados de junio.

A ello, hay que añadir otros estrenos interesantes, como el del clásico Claude Chabrol con Una chica cortada en dos, de los que iremos dando cuenta en la sección habitual.

24/5/08

De escritores y pasiones



Como ya va a haber que abastecerse de lecturas aptas para los calores estivales -¿tendremos bastantes sugerencias con lo expuesto en clase?-, me permito recomendaros tres obras cuyo eje se sitúa en la vida de sendos escritores:

a) De René Peter publica Bruguera Una temporada con Marcel Proust, texto en que este médico e historiador coetáneo del escritor francés relata el ambiente burgués en que ambos se movían el año de 1906, cuando tras la muerte de su madre y deprimido, como no podría ser menos, Proust se instala en Versalles. Un relato que si bien no es de gran calidad literaria, sí que refleja a la perfección ese mundo a caballo entre dos siglos y el espíritu de una sociedad que inspiró al autor de En busca del tiempo perdido.
b) Cuadernos de guerra y otros escritos es la última publicación que ha aparecido con textos de Marguerite Duras, autora de quien leímos El amante y que siempre ha expuesto con desgarro sus vivencias más dolorosas. Pues bien, aquí ofrece esos cuadernos autobiográficos que no solo hablan de su experiencia durante la guerra, sino también de su infancia en el sudeste asiático, y donde encontramos curiosidades como el relato que luego originaría una de sus novelas más desgarradoras, El dolor.
c) El mismo carácter misceláneo tiene la obra de Nadia Fusini sobre Virginia Woolf Poseo mi alma (Siruela), en que reconstruye la personalidad de esta atormentada escritora a partir de fragmentos de sus diarios, de sus cartas y de toda suerte de materiales recogidos con fin de ofrecer un relato más o menos coherente de su vida.

Y en cuanto a las pasiones, os incluyo dos reseñas de editorial de un novelón de aquí te espero sirio-germano y de la última entrega del autor de El paciente inglés, que prometen ponernos los sentimientos en carne viva:

Rafik SCHAMI, El lado oscuro del amor (Salamandra, 2008, 832 págs.)

«Un fresco épico, una alfombra oriental en la que los hilos de innumerables destinos individuales se entretejen formando un diseño en el que vive el crisol de las estirpes, religiones y culturas de Oriente Próximo.» Claudio Magris
«Una obra maestra. Una prosa maravillosa, en la que se entremezclan mito, fábula y una magnífica historia de amor.» Die Zeit
Estas dos citas son la demostración más elocuente de que estamos ante la obra cumbre de Rafik Schami, escritor sirio de reconocido prestigio en Alemania. Durante cuarenta años, Schami soñó con escribir una historia que le había impactado en su juventud, y cuando por fin su sueño se hizo realidad, El lado oscuro del amor fue aclamada por la crítica y el público hasta el punto de convertirse en uno de los éxitos editoriales más destacables de los últimos años en Alemania, donde se han vendido ya más de 300 mil ejemplares.Corre la década de los sesenta en Damasco cuando el joven Farid conoce a la hermosa e inteligente Rana. La atracción mutua es irresistible, pero, para su desgracia, pertenecen a familias cristianas que se odian a muerte: los Mushtak, católicos, y los Shahin, de tradición greco-ortodoxa. Desde el primer momento, la relación entre los jóvenes se convierte en un desafío inaceptable a la ley de los clanes rivales, un amor condenado a la clandestinidad y el exilio. La suerte de los amantes a lo largo de varias décadas concita una nutrida galería de personajes difíciles de olvidar. Y como formidable marco de esta historia está Damasco, ciudad misteriosa y fascinante, que palpita en estas páginas a través de una visión íntima pero certera de una cultura marcada por las convulsiones políticas y religiosas, y de un mundo en el que el valor del individuo queda relegado ante el poder omnipresente de la familia.Tesela a tesela, Schami ha compuesto un impresionante mosaico de Oriente Próximo, desde el fin del imperio Otomano hasta nuestros días, un panorama de enfrentamientos y revueltas, tramas secretas y dictaduras que abarca desde Siria al Líbano, pasando por la diáspora en Arabia, Europa y América.


Divisadero
Michael Ondaatje
Colección: Literaturas Páginas: 312 Fecha de publicación: 14/5/2008Género: Novela Precio: 19.50 €ISBN: 978-84-204-7344-4 EAN: 9788420473444
«Ondaatje escribe sobre el amor logrando que, en un delirio, la prosa alcance una belleza exorbitante.»
The TimesEn la más íntima y hermosa de sus historias, Michael Ondaatje narra la vida de Anna, quien tras un brutal suceso acontecido en su hogar, tendrá que dejar atrás la vida en la granja de California y empezar un nuevo camino en el sur de Francia. Lejos de su padre, de su gemela Claire y de Coop —un misterioso muchacho acogido por la familia— encontrará en la literatura y en la reconstrucción de la biografía de un importante escritor la manera de conciliarse con su pasado. Una novela de vidas cruzadas que se extiende por dos continentes y a lo largo de un siglo. En la más íntima y hermosa de sus historias, Michael Ondaatje narra la vida de Anna, quien tras un brutal suceso acontecido en su hogar, tendrá que dejar atrás la vida en la granja de California y empezar un nuevo camino en el sur de Francia. Lejos de su padre, de su gemela Claire y de Coop —un misterioso muchacho acogido por la familia— encontrará en la literatura y en la reconstrucción de la biografía de un importante escritor la manera de conciliarse con su pasado. Una novela de vidas cruzadas que se extiende por dos continentes y a lo largo de un siglo. Tras El paciente inglés, Ondaatje demuestra su extraordinaria capacidad para moverse en el difícil terreno de los sentimientos y para tratar las pasiones, las pérdidas y la persistencia del pasado, así como las exigencias de la familia, del amor y de los recuerdos. Un relato de inusual intensidad y belleza capaz de emocionarnos y dejarnos sin respiro.

11/5/08

Miércoles

Os recuerdo que la próxima sesión será el miércoles 14 de mayo en lugar del habitual jueves, a la misma hora y en la misma aula. Si hay cualquier modificación, se os avisará oportunamente. Asimismo, os recuerdo que seguiremos con nuestro análisis de doña Emma y sus circunstancias. Si alguien está interesado en el ensayo que Vargas Llosa dedicó a Flaubert y a Madame Bovary en concreto, mandadme un correo y os lo envío en pdf ipso facto.

Primavera de libros

La sesión del pasado jueves nos llevó, como en otras ocasiones, a un final abierto: dado que hemos visto que la novela de O’Callaghan evoluc...