15/11/14

Hrabal

Pues sí: cada reedición o novedad de este autor checo la hemos saludado con alborozo. Y es que la mezcla de estilos, la vitalidad, la sensibilidad, la socarronería y la lengua de este autor lo convierten en uno de los grandes de una literatura plagada de autores maravillosos (bate citar a Čapék o a Hasek). Así, aprovechamos la llegada a las librerías de Clases de baile para mayores (Nórdica) para hincarle el diente. Aunque no es una de sus obras mayores (imprescindibles Trenes rigurosamente vigilados y Una soledad demasiado ruidosa), nos servirá para entrar en su peculiar universo.
Como muestra, aquí va la crítica del jueves pasado de Manuel Hidalgo en el Cultural:

Celebramos el centenario del nacimiento de Bohumil Hrabal (1914-1997), y Nórdica nos regala el festivo e inagotable disparate de Clases de baile para mayores (1964), con traducción de Jitka Mlejnková Alberto Ortiz. Imposible dejar de reír o, al menos, de sonreír mientras leemos, al tiempo que asistimos a un despliegue de imágenes y metáforas logradísimas y a la explosión de un sinfín de ideas, empaquetadas baja el humor sardónico del escritor checo, altamente estimulantes.
Fue uno de los primeros libros de éxito de Hrabal, que empezó a escribir tarde, de la época deTrenes rigurosamente vigilados (1964) y anterior a Yo que serví al rey de Inglaterra (1971), novelas que llevadas al cine, como otras, por el también checo Jiri Menzel, contribuyeron grandemente a la popularidad de su autor en Europa.
En Clases de baile para mayores un viejo zapatero –preciosas líneas dedicadas a su oficio, ingeniero de zapatos, dice él- narra a una bella joven, en un extenso monólogo hilvanado, de aquí para allá, sin pausas, su agitada vida en tiempos del imperio austro-húngaro, pintando un paisaje y un paisanaje zarrapastrosos.
El galanteo, el sexo, el matrimonio y, en fin, los lances eróticos ocupan un lugar central en el relato, que también opta por incurrir en regocijantes consideraciones culturales –bromas sobre el Renacimiento, Goethe y Mozart-, chanzas sobre la religión y los curas, evocaciones de suicidios y violentos episodios –esos constantes ahorcamientos-, continuos pasajes sobre las chuscas consecuencias de la vida alcohólica y tabernaria y reiteradas coñas marineras sobre el psicoanálisis y la interpretación de los sueños.
Por entre medias de un auténtico aluvión de anécdotas y comentarios chungos, con frecuencia desopilantes, Hrabal introduce pequeñas historias autónomas, entre lo grotesco y lo siniestro, que hacen del libro una cumbre centroeuropea del esperpento, del surrealismo o, si se quiere, del realismo mágico. Una auténtica gozada, siempre servida por una escritura literariamente riquísima que, a veces, mezcla la más lírica exquisitez con la burrada y la expresión coloquiales y populares. Un festín, ya digo.
El narrador “filosofa” de lo lindo. Así, por ejemplo, dice lo siguiente: “…la verdadera poesía debe ser dolorosa, como si uno olvidara la cuchilla de afeitar en un pañuelo y, al sonarse, la nariz se cortara con ella…”.
La comparación –la imagen- es buenísima, y por eso la traigo aquí. Abundan en el libro frases de ese calibre. El pensamiento de Hrabal no es dogmático, claro, y siempre aparece, al menos, bañado de ironía y de escepticismo. De todas formas, las líneas citadas nos sirven para recordar cuántas aseveraciones cerradas y excluyentes existen, a cargo de los creadores, sobre lo que “debe ser” la poesía, o la novela, o la pintura, o…No sé, el arte puede ser de muchas maneras –las que convengan a cada artista y le permitan alcanzar la excelencia- pero no “debe ser” –como demuestra la Historia- de ninguna manera en concreto, si bien dictar normas, hacer definiciones, elaborar manifiestos y todo eso sirve para pensar, discutir, enriquecer y avanzar.

24/10/14

Nuevas lecturas

En una sesión que se ha confirmado que iba a ser efervescente, pues la obra elegida invitaba a ello (y os pido disculpas por los problemas de gestión del aula, pero es lo que tienen las pasiones que espero refrenables en lo futuro), ya tenemos nuevas obras apuntadas en la agenda. Son las siguientes:

4) Curzio MALAPARTE, La piel (Galaxia Gutenberg, entre otras mil). Una advertencia: a pesar de que es un clásico indiscutible y de un alto contenido poético, es también un libro crudo y duro, con imágenes bellas y otras terroríficas. Apelo a vuestro juicio y sensibilidad para que la lectura sea provechosa.

5) Herman HESSE, Demian (Alianza, Edhasa,...). Eternamente postergado, por fin lo traemos al club, alejado ya de efemérides, y seguro que nos va a rememorar lecturas que hicimos hace años y nos va a devolver a ese universo filosófico tan inolvidable. Obviamente, aludiremos a sus otras novelas, incluida la inevitable y maravillosa El lobo estepario.

Adelaida García Morales

Ya que hemos hablado de Adelaida García Morales (quien hace solo un mes nos dejó), os inserto aquí el artículo homenaje que le dedicó Juan Ángel Juristo en el ABC Cultural y que a lo mejor nos confirma que no sería disparatado leer su obra magna -por importancia, no por tamaño- en el club. A vuestra discreción queda sometido.


Ahora, a la hora de la muerte de Adelaida García Morales, que falleció el lunes en Dos Hermanas (Sevilla) conviene afirmar que no es desdoro que uno pase a la historia de la literatura como la autora, sobre todo, de un solo libro. Lo que sucede es que el caso de Adelaida es un poco sangrante, sobre todo porque fue mujer de obra dilatada y que, no conviene engañarse, adquirió fama y cierta fortuna con «El Sur y Bene». Nacida en Badajoz en 1945, se trasladó a estudiar a Madrid donde se licenció en Filosofía.
Mujer del cineasta Víctor Erice, a éste se debe que aquella novelita tenue que Adelaida García Morales publicó en 1985 se convirtiera en obra referente de la España nueva que miraba hacia el psado con cierta hondura arcádica. García Morales, que antes de «El Sur» había ya publicado «Archipiélago», se convirtió en autora de culto con «El Sur» y creo que fue cierto descubrimiento de la intimidad, algo raro en aquellos años lo que hizo que García Morales mejor dicho, «El Sur», se convirtiera en emblemática.
García Morales publicó después más de 10 libros, el último, «Una historia perversa», en 2001. Dio igual. A pesar de que su obra evolucionó al igual que el país, «El Sur» había fijado una época, consolidada ya digo, por la película de Erice y la posterior obra de García Morales no llegó nunca a las cotas de culto que había logrado con aquel pequeño texto. Tengo para mí que «El Sur», a pesar de su belleza, es obra propensa de un tiempo determinado, es obra propensa a congelar actitudes y la España posterior sobre todo en la novela escrita por mujeres, abandonó esa temática, si es que alguna vez la tuvo, y ahondó en otras problemáticas, no necesariamente sociales.
Sin embargo «El Sur» siempre quedará como una novela que llegó a construir algo muy difícil, creó en cierta manera el imaginario de una niña de la posguerra y por eso mismo se convirtió en novela de culto para una generación. El problema, quizá, estribe y eso es una lección para la literatura, que uno debe ser incluso un poco traidor a su generación porque de no ser así ésta se lo hace pagar con mayores.
En cierta ocasión Adelaida García Morales dijo que escribía para la memoria, nunca para publicar. De ahí ese lado fascinante y secreto que sus obras poseen. De ahí también que con la niña de «El Sur» ese secreto se convirtiera en el de toda una generación de mujeres cuyo origen no era el de la clase media urbana. Adelaida, la escritora de «El Sur». Está bien, Es justo.

10/10/14

Patrick Modiano


“Tuve la suerte de que aquel joven fuera vecino mío de mesa en Le Condé y trabásemos conversación de forma tan espontánea. Era la primera vez que yo iba a ese local y, por edad, podía ser su padre. El cuaderno en que ha ido llevando, día tras día y noche tras noche, durante los últimos tres años, el repertorio de los clientes de Le Condé me facilitó el trabajo. Siento haberle ocultado la razón exacta por la que quería consultar ese documento que tuvo la amabilidad de prestarme. Pero ¿le mentí acaso cuando le dije que era editor de libros de arte?
Me di cuenta perfectamente de que me creía. Es la ventaja de llevarles veinte años a los demás: no saben nada del pasado de uno. Y aun cuando te hagan algunas preguntas distraídas acerca de lo que hasta ahora ha sido de tu vida, te lo puedes inventar todo. Una vida nueva. No harán comprobaciones. Según vas contando esa vida imaginaria, fuertes ráfagas de aire fresco cruzan por un lugar en el que llevabas mucho tiempo asfixiándote. Se abre una ventana de repente y el aire de alta mar hace que golpeen las contraventanas. Vuelves a tener el porvenir entero por delante.”

Pasaje de: Modiano, Patrick. “En el café de la juventud perdida.” Anagrama, 2009.

http://www.huffingtonpost.es/2014/10/09/modiano-nobel-literatura_n_5958298.html


http://revistadeletras.net/?s=modiano

3/10/14

Primera cosecha del año

Magníficas expectativas las que nos ha dado nuestra primera sesión. Venimos con las ganas de siempre renovadas  y con la intención, seguro, de que haya jugosas y provechosas tertulias en nuestra aula (a pesar de las mesas tan cómodas y espaciosas).
Tres son las obras que hemos apuntado en nuestra agenda:

1. Joanna GRUDA, El niño que sabía hablar el idioma de los perros (Blackie Books)

  
2. Gioconda BELLI, El intenso calor de la luna (Seix Barral)


3. John DOS PASSOS, La iniciación de un hombre:1917 (Gallo nero / Errata Naturae)


http://images.megustaleer.com/libros_244/P83475A.jpg
 Junto con esta última obra, para quienes ya la hayan comentado, se propone la del gran clásico de este mismo autor, Manhattan Transfer (Debolsillo, Debate, Edhasa,...: son múltiple las ediciones de este clásico universal). A partir de una tenderemos lazos hacia la otra.

  
Felices lecturas.


2/10/14

IX edición

Un año más, nos ponemos en marcha con el club de lectura. Aunque con nuevas lecturas y acaso nuevos compañeros, con el espíritu de siempre: compartir un rato agradable hablando de (o con la excusa de) libros y, por tanto, de nosotros mismos.
Como sesión inicial, haremos una breve presentación para quienes no conozcan sus directrices y haremos un repaso conjunto de lo que ha podido dar de sí el ya lejano verano.
¡Bienvenidos!

Primavera de libros

La sesión del pasado jueves nos llevó, como en otras ocasiones, a un final abierto: dado que hemos visto que la novela de O’Callaghan evoluc...