24/10/14

Adelaida García Morales

Ya que hemos hablado de Adelaida García Morales (quien hace solo un mes nos dejó), os inserto aquí el artículo homenaje que le dedicó Juan Ángel Juristo en el ABC Cultural y que a lo mejor nos confirma que no sería disparatado leer su obra magna -por importancia, no por tamaño- en el club. A vuestra discreción queda sometido.


Ahora, a la hora de la muerte de Adelaida García Morales, que falleció el lunes en Dos Hermanas (Sevilla) conviene afirmar que no es desdoro que uno pase a la historia de la literatura como la autora, sobre todo, de un solo libro. Lo que sucede es que el caso de Adelaida es un poco sangrante, sobre todo porque fue mujer de obra dilatada y que, no conviene engañarse, adquirió fama y cierta fortuna con «El Sur y Bene». Nacida en Badajoz en 1945, se trasladó a estudiar a Madrid donde se licenció en Filosofía.
Mujer del cineasta Víctor Erice, a éste se debe que aquella novelita tenue que Adelaida García Morales publicó en 1985 se convirtiera en obra referente de la España nueva que miraba hacia el psado con cierta hondura arcádica. García Morales, que antes de «El Sur» había ya publicado «Archipiélago», se convirtió en autora de culto con «El Sur» y creo que fue cierto descubrimiento de la intimidad, algo raro en aquellos años lo que hizo que García Morales mejor dicho, «El Sur», se convirtiera en emblemática.
García Morales publicó después más de 10 libros, el último, «Una historia perversa», en 2001. Dio igual. A pesar de que su obra evolucionó al igual que el país, «El Sur» había fijado una época, consolidada ya digo, por la película de Erice y la posterior obra de García Morales no llegó nunca a las cotas de culto que había logrado con aquel pequeño texto. Tengo para mí que «El Sur», a pesar de su belleza, es obra propensa de un tiempo determinado, es obra propensa a congelar actitudes y la España posterior sobre todo en la novela escrita por mujeres, abandonó esa temática, si es que alguna vez la tuvo, y ahondó en otras problemáticas, no necesariamente sociales.
Sin embargo «El Sur» siempre quedará como una novela que llegó a construir algo muy difícil, creó en cierta manera el imaginario de una niña de la posguerra y por eso mismo se convirtió en novela de culto para una generación. El problema, quizá, estribe y eso es una lección para la literatura, que uno debe ser incluso un poco traidor a su generación porque de no ser así ésta se lo hace pagar con mayores.
En cierta ocasión Adelaida García Morales dijo que escribía para la memoria, nunca para publicar. De ahí ese lado fascinante y secreto que sus obras poseen. De ahí también que con la niña de «El Sur» ese secreto se convirtiera en el de toda una generación de mujeres cuyo origen no era el de la clase media urbana. Adelaida, la escritora de «El Sur». Está bien, Es justo.

10/10/14

Patrick Modiano


“Tuve la suerte de que aquel joven fuera vecino mío de mesa en Le Condé y trabásemos conversación de forma tan espontánea. Era la primera vez que yo iba a ese local y, por edad, podía ser su padre. El cuaderno en que ha ido llevando, día tras día y noche tras noche, durante los últimos tres años, el repertorio de los clientes de Le Condé me facilitó el trabajo. Siento haberle ocultado la razón exacta por la que quería consultar ese documento que tuvo la amabilidad de prestarme. Pero ¿le mentí acaso cuando le dije que era editor de libros de arte?
Me di cuenta perfectamente de que me creía. Es la ventaja de llevarles veinte años a los demás: no saben nada del pasado de uno. Y aun cuando te hagan algunas preguntas distraídas acerca de lo que hasta ahora ha sido de tu vida, te lo puedes inventar todo. Una vida nueva. No harán comprobaciones. Según vas contando esa vida imaginaria, fuertes ráfagas de aire fresco cruzan por un lugar en el que llevabas mucho tiempo asfixiándote. Se abre una ventana de repente y el aire de alta mar hace que golpeen las contraventanas. Vuelves a tener el porvenir entero por delante.”

Pasaje de: Modiano, Patrick. “En el café de la juventud perdida.” Anagrama, 2009.

http://www.huffingtonpost.es/2014/10/09/modiano-nobel-literatura_n_5958298.html


http://revistadeletras.net/?s=modiano

3/10/14

Primera cosecha del año

Magníficas expectativas las que nos ha dado nuestra primera sesión. Venimos con las ganas de siempre renovadas  y con la intención, seguro, de que haya jugosas y provechosas tertulias en nuestra aula (a pesar de las mesas tan cómodas y espaciosas).
Tres son las obras que hemos apuntado en nuestra agenda:

1. Joanna GRUDA, El niño que sabía hablar el idioma de los perros (Blackie Books)

  
2. Gioconda BELLI, El intenso calor de la luna (Seix Barral)


3. John DOS PASSOS, La iniciación de un hombre:1917 (Gallo nero / Errata Naturae)


http://images.megustaleer.com/libros_244/P83475A.jpg
 Junto con esta última obra, para quienes ya la hayan comentado, se propone la del gran clásico de este mismo autor, Manhattan Transfer (Debolsillo, Debate, Edhasa,...: son múltiple las ediciones de este clásico universal). A partir de una tenderemos lazos hacia la otra.

  
Felices lecturas.


2/10/14

IX edición

Un año más, nos ponemos en marcha con el club de lectura. Aunque con nuevas lecturas y acaso nuevos compañeros, con el espíritu de siempre: compartir un rato agradable hablando de (o con la excusa de) libros y, por tanto, de nosotros mismos.
Como sesión inicial, haremos una breve presentación para quienes no conozcan sus directrices y haremos un repaso conjunto de lo que ha podido dar de sí el ya lejano verano.
¡Bienvenidos!

15/6/14

Recomendaciones estivales

Por si acaso se nos escapan, ya sabéis que siempre proponemos alguna lectura para el verano (que aunque no siempre se comentan ortodoxamente, se convierten en parte de nuestro patrimonio común).
Para este verano, tenemos desde hace meses la propuesta de Nikolái Gógol, Almas muertas (o Мёртвые души, si preferís), a la que hemos sumado algunas otras para quien tenga la fortuna de gozar de tiempo para ello y ganas:
-Nélida Piñón, La república de los sueños (Alfaguara). En un verano brasileño -a pesar de todo-, una gran autora con una novela de largo recorrido. A ella, recordemos, habíamos añadido, a beneficio de inventario, la voz de otra de las grandes mujeres de la literatura brasileña, Clarice Lispector.
-Finalmente, y dado que se trata de otra novela de largo recorrido, os proponía la recentísima Los hijos de Gay Talese (Alfaguara), autor reputado en los últimos años por haber fundido la crónica periodística y la novela en un único género, en esta ocasión para tratar el tema de las generaciones de inmigrantes italianos en Estados Unidos. 
Espero que estas, y otras lecturas, os deparen placer a raudales.



El espinoso asunto del humor

El último día, en nuestra íntimo coloquio, hablábamos, entre miles de temas, de cómo la literatura de humor es un subgénero que dice mucho de nosotros: enlaza con una forma de afrontar la realidad y  revela parte de nuestros mecanismos de pensamiento. Por eso, a unos nos gusta la ironía, a otros la risa franca, a otros la sátira mordaz, a otros el juego de palabras,...
Invitábamos, por ello, a compartir cuáles son aquellos textos humorísticos que más nos han seducido, y al calor de ello veo que en El País publican un artículo relativo a este tema tan serio de Javier Rodríguez Marcos, "Lloremos, pero de risa":

http://cultura.elpais.com/cultura/2014/06/12/babelia/1402573165_584725.html

Junto con ello, aparece el artículo de Jordi Costa sobre ocho de los autores canónicos del humor, algunos verdaderamente magistrales. Estos son:
-Witold Gombrowicz (exquisito)
-Flann O'Brien (maravilloso)
-P.G. Woodehouse
-Ramón (Gómez de la Serna)
-James Thurber
-Enrique Jardiel Poncela
-John Kennedy Toole
-Eduardo Mendoza

No tengo ningún empacho en reconocer mi absoluta debilidad por los dos primeros -los calificativos ponderativos son míos-, aunque sea un humor muy peculiar: así, "me mojo" en esta clasificación. En cualquier caso, confío en que sea un buen punto de partida para nuestra aportación.

Primavera de libros

La sesión del pasado jueves nos llevó, como en otras ocasiones, a un final abierto: dado que hemos visto que la novela de O’Callaghan evoluc...